Saltar al contenido

«Improvisar la compra por el pasillo del ‘súper’ afecta a nuestra alimentación»

octubre 9, 2020


Llegar a casa y no saber qué cocinar o ir a la compra sin pensar con qué alimentos llenar la despensa puede tener efectos negativos sobre la nutrición –y la cartera– de las personas. Así lo defiende la nutricionista del centro Onure Eider García de Albéniz, quien aconseja dedicar unos minutos a planificar los menús y hacer la compra de manera consciente.

– ¿Merece la pena dedicar tiempo a planificar un menú semanal?

– Elaborarlo previamente hace que comprar sea más sencillo, e ir improvisando qué echamos al carro por el pasillo tiene efectos negativos tanto en nuestra alimentación como en el hecho de que acabamos comprando cosas que no necesitamos.

– ¿Cómo diseñarlo de forma rápida y equilibrada?

– Para idear un buen menú yo empezaría escribiendo los alimentos ricos en proteínas. Después elegiría con qué hidratos de carbono acompañarlos y, por último, seleccionaría las verduras. Sin embargo, para sus proporciones hay que basarse en el plato saludable de Harvard, es decir, la mitad de la ingesta deben ser vegetales, un cuarto proteínas y un cuarto carbohidratos.

– ¿El carro de la compra debe parecerse a este plato de Harvard?

– Absolutamente, la mayor parte deben ser vegetales, verduras y hortalizas para consumir crudas o cocinadas. Adquirirlas congeladas o en conserva también es una buena idea, ya que podemos tener algunos básicos en la despensa para cuando tengamos que salir de apuros en vez de coger el teléfono y pedir una pizza. Con unas verduras congeladas y unos huevos haces un salteado de verduras y tienes una cena espectacular en cuestión de minutos.

«Adquirir vegetales en conserva o congelados para la despensa es una forma saludable de salir de apuros»

– ¿Puede el ‘batch cooking’ o cocinar por lotes ayudar a seguir mejor la planificación semanal?

– Cocinar en una tarde para toda la semana ahorra tiempo, ayuda a no salirse por la tangente a la hora de comer y es muy cómodo. Entre semana las comidas están medio preparadas a falta de mezclar y calentar. Un menú semanal no tiene por qué ser aburrido, para comer de manera saludable hay que tomar la alimentación de forma prioritaria en nuestras vidas y tener un poco de inquietud. En internet hay miles de ideas de platos saludables. También existe la opción de acudir a la consulta de un nutricionista que nos enseñe a comer, pero hay que querer hacer este cambio.

Alimentos, no productos

– ¿Son los consumidores cada vez más conscientes de sus compras?

– Sí, aunque se están haciendo bien a medias. Cada vez somos más conscientes y es importante para nosotros saber qué estamos comiendo, pero necesitamos un ligero adiestramiento en hábitos alimenticios para no dejarnos llevar por el marketing. No hace falta ser un experto para leer las etiquetas, si vemos que el segundo ingrediente es azúcar, aceite o harina blanca podemos determinar que un producto no es saludable. Conviene priorizar la compra en el mercado al supermercado, pensar qué queremos antes de hacer la compra y acudir después de haber comido para no tomar decisiones impulsivas. Además, es más fácil basarse en alimentación y no en productos. Si compramos arroz sabemos que estamos comiendo hidratos, pero si adquirimos productos con varios ingredientes es más difícil saber qué estamos comiendo.

– Recientemente han aparecido etiquetados como NutriScore para clasificar productos. ¿Son fiables?

– Son un poco controvertidos porque tienen algunas carencias. Por ejemplo, marca distintos alimentos de la misma forma por el mero hecho de que estén en conserva. Es mejor no dejarnos llevar por los colores y los semáforos porque no son del todo fiables y tienen que afinar un poco más sus bases.



Fuente