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La nutrición también es bioseguridad

noviembre 2, 2020


Por todos es sabido que el éxito en términos económicos de cada ciclo productivo de nuestras aves, depende de la correcta consecución, manejo e integración de todos los eslabones involucrados en la producción animal, donde por supuesto, los programas de bioseguridad aplicados por nuestras empresas toman una importancia primordial para la prevención de patologías aviares.

En este sentido siguiendo unas premisas generales, hemos integrado estos planes de bioseguridad en las fases productivas de nuestras producciones avícolas, siendo adecuadas a las particularidades de cada región y su marco legal, pero siempre con un mismo fin:

prevenir la entrada de cualquier elemento que pueda producir una enfermedad e impedir su diseminación dentro de la explotación.

 

PREVENIR

 De esta forma no solo estaremos cuidando de la salud de nuestras aves, también estaremos minimizando posibles riesgos de Salud Pública para todos los consumidores.

  • Consumidores cada vez más preocupados y conscientes de su alimentación y la alimentación de los animales que consumen, de los riesgos a ésta asociados, y de las implicaciones medioambientales y de bienestar animal que intrínsecamente a ella están relacionadas.
  • El suministro de aditivos en el agua de bebida puede ser ventajosa en ciertas situaciones:

Hoy en día sí podemos dar respuesta a estas demandas del consumidor sin poner en riesgo la salud de nuestros animales y por supuesto la del propio consumidor, llegando a estos programas de Bioseguridad a través de la aplicación de elementos innovadores en algunos de los puntos operacionales y estructurales que la integran.

De un lado, por ejemplo, sabemos que el Plan Sanitario de las explotaciones, contenido en los programas de Bioseguridad, es esencial para la prevención de la entrada de microorganismos y/o la contención de los mismos una vez dentro.

La aplicación de programas de vacunación y control de otras patologías (coccidiosis) se torna una exigencia normativa y también productiva. A parte de las formas tradicionales de control, existen en el mercado alternativas naturales eficientes que responden a la necesidad sanitaria y al mismo tiempo a la demanda del consumidor.

Mezcla de plantas como Sacharum officinarum y Acacia concinna (Peptasan ®), han mostrado excelentes resultados en el mantenimiento del equilibrio de la microbiota intestinal al tiempo que mejora las funciones inmunes de los animales. Su composición diseñada para actuar desde múltiples y sinérgicos mecanismos de acción contribuye al control de la patología parasitaria interna más extendida en la avicultura, con mínimo riesgo de aparición de resistencias, y con la ventaja de poder ser usado durante todo el periodo productivo sin periodos de retirada ni modificación de las características organolépticas del producto final.

 

Pero existen además otras formas de poder abordar la Bioseguridad a partir de elementos transversales a estos programas, e igualmente integrados en los eslabones productivos, como indicábamos al inicio. ¿Cómo entonces, no considerar en este punto aquel factor que tiene un mayor peso en términos de coste en la producción? La alimentación supone de media, un 70% del coste productivo total, y con tanta importancia como tiene ¿por qué no usarla de forma indirecta como herramienta de prevención en los programas de Bioseguridad?

Efectivamente, los aspectos relacionados con abastecimiento, agua y alimento, están recogidos en los programas de Bioseguridad garantizando no solamente el tener acceso a ellos, sino también la calidad sanitaria y nutricional de los mismos.

La nutrición entendida no simplemente desde su vertiente conceptual como aquella ciencia que estudia el aprovechamiento de los nutrientes provenientes de la dieta; también puede usarse como la herramienta capaz de proporcionar los nutrientes adecuados para cubrir las necesidades esenciales y productivas de los animales, garantizando otros aspectos recogidos en los programas de Bioseguridad. Tal es el caso del manejo de los animales y su bienestar.

Son numerosas las publicaciones científicas que han destacado el efecto beneficioso sobre los parámetros productivos que tienen unas adecuadas prácticas de bienestar animal. En este sentido, ingredientes de la dieta pueden ayudar al mantenimiento del confort de los animales cuando estos se encuentran en situaciones de estrés. El complejo NatuAntiOx procedente de los productos Herbal E® y C-power®, elimina los radicales libres reduciendo la peroxidación lipídica y protegiendo el ADN del estrés oxidativo. Son la forma natural de las vitaminas convecionales E y C, con la ventaja añadida de su estabilidad y mayor poder antioxidante conferido a partir de este complejo y que son capaces combatir los efectos deletéreos que el estrés por calor tiene sobre los rendimientos de nuestras aves.

Vemos entonces que es posible que todos los que integramos la cadena productiva podamos participar de la consecución de los objetivos de los Programas de Bioseguridad; no solo a partir de la implementación de las acciones en granja, sino y también, desde la adecuada elección de los ingredientes que componen la dieta de nuestros animales.





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