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Nutrición. Pandemia obliga a cuidar alimentación a poblanos

octubre 3, 2020


Mientras un 40 por ciento de la población -cuatro de cada diez poblanos- cuida su peso y hábitos alimenticios como un reflejo de la prevención ante la contingencia sanitaria, el 20 por ciento registró aumento de peso por el sedentarismo, inactividad y alta ingesta, reflejo del estrés y ansiedad que genera el confinamiento.

Así lo estimó Cecilia Barrios Espinosa, especialista certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogos, quien llamó a la población a evitar tratamientos sin supervisión para bajar de peso, ya que la pérdida de masa corporal de manera rápida o descontrolada puede provocar que no se consuman proteínas, grasas, vitaminas o minerales en cantidades adecuadas.

De igual forma, la nutrióloga pidió evitar seguir dietas “de moda”, por lo que recomendó que la mejor manera de bajar de peso realizar ejercicio y alimentarse de forma correcta, lo cual se puede lograr con la asesoría profesional.

Manifestó su esperanza de que la población haya tomado consciencia del cuidado de su peso y hábitos en su alimentación tras la declaratoria de la pandemia.

“El peso tiene que cambiar si es que tenemos sobrepeso u obesidad y todo depende de los hábitos de alimentación y estilos vida; como sabemos, muchos de los pacientes que han fallecido por covid-19 y de algunas otras (enfermedades) tenían comorbilidades (diabetes, hipertensión, obesidad)”.

En su momento, el subsecretario de Salud federal, Hugo López-Gatell, informó que antes de la pandemia del coronavirus, las enfermedades metabólicas, entre ellas obesidad y diabetes, eran los componentes de la mitad de muertes al año en México, cuya tendencia se mantuvo por lo menos los últimos 15 años.

Una decisión saludable

La inactividad física durante el periodo de aislamiento de las personas ante la contingencia generada por el coronavirus puede causar problemas de sobrepeso y molestias corporales por mantener la misma postura por periodos prolongados, así lo confirmó Javier Ortiz Garnica, coordinador de Educación Física y Deportes de la Universidad Iberoamericana Puebla, quien llamó a la población a realizar ejercicio en casa por varias razones: mantener la condición física, dormir mejor y reducir los niveles de estrés.

“Las actividades nos ayudan a mantener la condición física, dormir mejor, comenzar un nuevo hábito saludable o simplemente para pasar el rato. El redescubrimiento del hogar nos permite volver a esos aparatos de ejercicio que compramos hace mucho tiempo y que se convirtieron en parte del paisaje en la casa”.

En ese sentido, Cecilia Barrios destacó que en estos tiempos de confinamiento gran parte de la población se propuso bajar de peso, lo cual es una decisión saludable, y como ejemplo se duplicó el número de consultas que presta.

“A la semana veía aproximadamente a unas seis personas que venían a tratamiento para cambiar los régimen de alimentación y ahora duplicamos la cifra; veo a unas doce personas o hasta 15 a la semana”. Aclaró que muchos de sus pacientes solicitaron la atención de manera virtual, lo cual le permitió extender su cobertura: “Tengo dos pacientes poblanos que viven en Nigeria. Tengo pacientes en Estados Unidos y en otras partes de la República”.

Cecilia Barrios aseveró que a pesar del confinamiento, si existe un interés para cambiar de hábitos y mejorar la salud, se recurrirá a un especialista así éste se radique en otra ciudad.

Estableció que a pesar de que la inmovilidad provocó el aumento de peso en la población, “porque empezamos a comer más y dejamos de hacer ejercicio, no pasó mucho tiempo para que la gente se diera cuenta que una de las comorbilidades podía originarles alguna complicación extra por contraer este virus (…) y empezaron a cuidar su salud”.

Dietas por moda

La también investigadora en alimentación consideró que las personas que recurren a las “dietas de moda” lo hacen por economía, ya que muchos tal vez carecen de la posibilidad de cubrir el pago de una consulta con un profesional.

“Al no poder pagar un nutriólogo pues qué hace, pregunta e investiga. Tenemos en este momento en contra, y también a favor, las redes sociales. En contra tenemos que hay tanta información que no sabemos elegir cuál sería la mejor elección en cuanto a lo que encontramos a las redes sociales”.

Contó que solo uno de sus pacientes trató de seguir una de las recomendaciones que encontró a través de internet: 

“Optó por hacer algo que le llaman ayuno intermitente, que es parte de las modas que hay. Es bueno y es malo, tanto la dieta paleolítica, la dieta del ayuno intermitente, la dieta cetogénica o las dietas keto”.

La nutrióloga añadió que antes de seguir alguna de estas sugerencias debe de considerarse que cada persona tiene su propio historial clínico, su propia composición corporal y tiene diferente grasa en el cuerpo, músculo y agua.

La directora de la Facultad de Nutrición de la Upaep, Lourdes Silva Fernández, dijo que cada vez consumimos menos frutas y verduras, por lo que recomendó la dieta mexicana que prioriza el consumo de maíz y frijoles.

La especialista aseguró que por su parte los poblanos se encuentran en la media nacional respecto a los problemas de sobrepeso y consumo de alimentos saludables. “Ojalá estuviéramos mejor”.

A decir de Luphita Flores, también docente de la Upaep, la figura del nutriólogo es muy importante, y se recomienda visitarlo antes de generar un cambio en la alimentación.

Asimismo, rechazó que la exista una nueva dieta ante la “nueva normalidad” y estableció que se debe trabajar por una alimentación “equilibrada, que sea adecuada para nuestra cultura, para nuestros gustos, para nuestra accesibilidad económica, completa con todos los grupos de alimentos, nutrimentos, variada, suficiente y que va a cubrir las necesidades de cada uno”.

Alimentación personalizada

La especialista Cecilia Barrios remarcó que las dietas que están encaminadas al veganismo o a la disminución del consumo de carnes no son malas o se descartan, pero sí se tienen que definir a qué persona le va.

“Cuando me hablan personas que quieren quitarse el consumo de alimentos de origen animal depende de a qué edad lo quieran tomar. En un niño no se sugiere porque quitamos fuentes de origen animal que dan proteínas de alta calidad para ellos y las proteínas son como los cimientos de una casa, si el niño no consume proteína no crece. Entonces, el niño necesita consumir proteína de origen animal porque es de diferente calidad de la de vegetal”. Comentó que muchas personas sustituyen la carne con soya, frijol, garbanzo, lenteja que si bien tienen aporte de proteína, “no es de la misma calidad que los productos de origen animal”.

Insistió en que si un adulto quiere perfilarse a una de estas dietas tendría que realizarse exámenes bioquímicos previos para ver que no tenga deficiencias, “sobre todo de la vitamina 12, que esa solo se extrae o se consume de los productos de origen animal”.

mpl





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