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Sube el precio del sorgo con el regreso de China al mercado

julio 31, 2020


Sube el precio del sorgo con el regreso de China al mercado

(Archivo)

Antes de la Fase 1 del acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, el sorgo estadounidense se usaba a nivel nacional, mientras que las exportaciones a Japón y México seguían constantes.

Según un informe del Servicio Agrícola Exterior (FAS, en inglés) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las exportaciones estadounidenses de sorgo han visto un efecto inmediato en el volumen de ventas y los precios con la entrada de China al mercado, luego de la firma de la Fase 1 del acuerdo comercial entre Washington D.C. y Beijing en enero de 2020.

A principios de julio, los compromisos de Estados Unidos con el resto del mundo habían más que duplicado el volumen total vendido en 2018-19 (de septiembre a agosto) y se encaminaban hacia los niveles de 2017-18, indicó el informe. Casi tres cuartas partes de dichos compromisos se habían programado para China.

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El sorgo estadounidense depende en gran medida de las exportaciones relativas de otros granos, además de que, en años recientes, China ha sido el punto de venta más importante.

Normalmente, los precios del sorgo siguen muy de cerca el movimiento de precios del maíz. Con el regreso de China, los precios del sorgo presentaron un alza, para llegar a US$229 por tonelada en junio, el precio más alto desde julio de 2015.

En la actualidad, el precio del sorgo ronda los US$215 por tonelada, por debajo del pico del mes pasado, principalmente por influencia del maíz. En meses recientes, el precio del maíz se recuperó gracias a los recortes mayores a lo previsto en la superficie de maíz del informe de superficie de siembra de junio del USDA, así como al pronóstico climático más fresco y húmedo del Cinturón de Maíz.

El sorgo estadounidense es competitivo en China

Es común que la abundancia del maíz a precios competitivos en el mercado mundial desaliente las expectativas de exportación del sorgo estadounidense. Los estados de Kansas y Texas representan casi tres cuartas partes de la producción de Estados Unidos, país que sigue siendo —por un gran margen— el principal productor y exportador, aunque la cantidad de exportaciones ha sido muy volátil desde 2013-14, cuando China cambió del maíz estadounidense al sorgo. Este cambio drástico en 2013-14 fue cuando China rechazó embarques de maíz estadounidense debido a variedades biotecnológicas no aprobadas.

La mayoría del sorgo estadounidense se destina al sur de China, que es donde se concentra la producción animal y la demanda de alimento balanceado es mayor. El repunte en las ventas y embarques denota la necesidad de alternativas de materias primas de alimentos balanceados a precios competitivos y refleja los cambios en las políticas.

Después de la Fase 1 del acuerdo entre Estados Unidos y China en enero, en marzo este país no aplicó los aranceles de represalia a varios productos agrícolas, incluido el sorgo. Las importaciones de sorgo de China no están sujetas al cupo de tasas arancelarias y el sorgo estadounidense no afronta ningún problema de cuarentena o biotecnológico que impida el comercio.

China compra más sorgo que el resto del mundo en conjunto y entre el 85% y 90% de las importaciones son de Estados Unidos. Aunque el país tiene un gran excedente de maíz (una cantidad desconocida, ya que el gobierno lo considera secreto de estado, aunque se calculan en 204 millones de toneladas, es decir, el 65% de los inventarios mundiales), los precios nacionales han sido mayores a los niveles mundiales tanto en el norte que lo produce como en el sur que lo consume. De hecho, desde finales del año pasado, el precio promedio nacional del maíz al mayoreo ha tenido una tendencia al alza y, actualmente, es el más alto desde marzo de 2018.

Aunque en mayo el gobierno inició subastas de maíz de las reservas temporales y casi todas las ofertas de cada subasta de 4 millones de toneladas se vendieron, los volúmenes adicionales no pudieron dominar los precios.

Impacto del COVID-19 y la PPA

El fuerte repunte en los precios puede atribuirse a un ritmo de recuperación más rápido de lo previsto por el impacto del confinamiento por la pandemia de COVID-19 y al restablecimiento del sector porcino por el brote de peste porcina africana (PPA). El USDA proyecta una recuperación del inventario porcino de China de más del 70% con respecto al nivel previo a la PPA, de unas 497 millones de cabezas en comparación con las 687.5 millones de 2018.

Además, aparentemente la preocupación de que se terminen las reservas temporales y las expectativas de que no se abra para subasta ninguna otra reserva (por ejemplo, las reservas no temporales centrales, provinciales y del país) parece que lleva a las plantas de alimentos balanceados y procesadores a que ofrezcan más en las subastas para asegurar existencias.

Cae uso nacional de EE. UU por exportaciones

En 2018-19, cuando China estuvo ausente del mercado por las acciones comerciales y la demanda extranjera era limitada (las exportaciones a Japón y México han sido constantes y ya se incluyen en las dinámicas comerciales), la mayor parte del sorgo se usaba en el mercado nacional estadounidense para alimento balanceado y etanol. Sin embargo, la abundancia en maíz y la disminución de la demanda de etanol desalentaron la necesidad de sorgo, lo que resultó en el mayor inventario final en 13 años.

En la primavera de 2019 (hemisferio norte), la siembra de sorgo cayó 7% con respecto al año anterior, lo que para el otoño resultó en una cosecha menor. Meses después, en marzo de 2020, el regreso de la demanda de China prácticamente eliminó los inventarios acumulados.

Las cada vez mayores ofertas al contado en el Golfo de Texas en comparación con las del interior (por ejemplo, del norte, centro y sur del Panhandle) reflejan claramente la demanda de exportaciones. El repunte en las ventas y embarques deja poco espacio en la actual hoja de balance del sorgo estadounidense y lleva a un cálculo de inventarios muy estrecho de 2019-20.

El regreso de China al sorgo estadounidense apenas coincide con la temporada de siembra. No obstante, el informe de superficie sembrada de finales de junio mostró una disminución de la superficie con respecto a las intenciones de siembra de marzo, aunque ligeramente mayor que las de hace un año. El regreso a los niveles de rendimiento promedio lleva a que la producción estadounidense de sorgo esté por debajo del nivel de 2019-20, lo que ajusta aún más las existencias y da poca esperanza de restablecimiento para 2020-21.

Actualmente, se espera que las perspectivas de exportaciones presionen el uso nacional a su nivel más bajo desde 2014-15.



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